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  • LA MODERNIDAD LLEGÓ AL MERCADO FINANCIERO

    En diálogo con RAGHSA, el CFO de BIND destaca los procesos de innovación que está encarando la firma y su perspectiva respecto a la situación económica del país.

    Fintech, experiencia del usuario, eliminación de jerarquías, trabajo en equipo… Estos y otros términos protagonizan el debate dentro de las compañías que buscan modernizarse, tanto hacia dentro como hacia afuera. “La vara está puesta en cuán ágil sea la empresa en adaptarse a las innovaciones del mercado”, asegura el Lic. Javier Popowsky*, CFO a cargo de la dirección de Finanzas de BIND.

    El Banco Industrial atravesó en estos primeros años del siglo XXI una serie de cambios en pos de la actualización y adaptación a las nuevas tecnologías, los públicos emergentes y los desafíos que los mismos conllevan. En diálogo con RAGHSA, el CFO de la firma nos cuenta en detalle y comparte su visión respecto a la actualidad del mercado argentino.

    Si bien falta poco para que se cumplan 90 años desde la fundación de la compañía -en 1928 comenzó el legado bajo el nombre de Banco de Azul-, en la actualidad han sabido adaptarse a los desafíos de la modernidad. ¿En qué se refleja esta adaptación puertas adentro?

    Exacto, antes el más grande le ganaba al más chico y el más fuerte al más débil, pero hoy el más rápido le gana al más lento. Supimos entender que el tamaño no es el diferencial, sino que la vara está puesta en cuan ágil sea la empresa en adaptarse, pero no a lo que se viene sino a las innovaciones que ya están disponibles para el mercado.

    En estos últimos años, cambió incluso la forma de liderar. Justamente, en el banco estamos implementando un proyecto de managment que, en definitiva, busca no guiarse según organigramas sino por proyectos: estamos trabajando bajo menos estructuras y con más trabajo en equipo. Por ejemplo, tenemos equipos de trabajo conformados por personas de distintas áreas y con diferentes niveles jerárquicos que trabajan para un proyecto determinado con una impronta dinámica y un trato más horizontal.

    Y hacia afuera el cambio más notorio es el que realizaron en 2013, cuando renovaron la imagen de la compañía y pasó de ser el Banco Industrial a BIND. ¿Qué se buscó con esta decisión?

    En aquel entonces, nuestro principal desafío era llegar a la gente, al mercado particular, ya que nuestro liderazgo está puesto en el segmento PyME. Para esto, encaramos un proceso de modernización de imagen que logró su objetivo: ahora todo el mundo sabe de qué se habla cuando decimos BIND y cada vez más personas se conectan con el banco.

    Justamente cuando hablamos del mercado particular es imprescindible pensar en herramientas digitales que faciliten los procesos bancarios para aquellas personas que no se constituyen como un cliente especialista en finanzas como podrían ser las empresas. ¿Cómo canalizan esta necesidad?

    Contamos con un laboratorio de tecnología dedicado a las fintech que nos ayuda en todo lo que tiene que ver con la innovación digital. Actualmente, estamos trabajando en dos herramientas: una app que funcionará como una lectora de cheques, migrando al concepto de cheque digital, y un home banking desarrollado en un 100% por nosotros mismos que será mucho más amigable que cualquier otro a través de un nuevo producto llamado BIND 24. Estamos acompañando el crecimiento de la banca digital y constantemente atentos a generar nuevas tecnologías para proveer a nuestros clientes las mejores soluciones y una experiencia del usuario más provechosa.

    Pero para el desarrollo del usuario hace falta un entorno económico próspero. ¿Cómo observan la actualidad del país? ¿Ya podemos hablar con certeza de la famosa reactivación?

    La reactivación se está produciendo en un ritmo más lento del que todos esperábamos. Si bien hay sectores a los que llegó más rápido, como el campo y el automotriz, hay otros que están sufriendo todavía el gradualismo del que tanto habla el gobierno. Pienso que el Estado se apresuró en poner la vara alta en términos de generar expectativa con la baja de la inflación, el crecimiento interno económico y la reducción del déficit fiscal, procesos que están siendo mucho más paulatinos de lo pensado. Creo que la gente está viendo un gobierno que no es todo lo austero que quisiéramos y que, si bien están haciendo muchísimas cosas en pos de la modernización del Estado y de la sociedad en general, no llega a la calle ni a la gente común en la medida que espera.

    Pero sí podemos observar que hay muchas cosas que el gobierno está queriendo cambiar a través de la generación de confianza y políticas creíbles. Un claro ejemplo es la explosión de créditos que se está dando, tanto hipotecarios como prendarios y personales atados a UVA. Esto no tiene tanto que ver con una explosión económica sino a la incorporación de productos inteligentes que anteriormente no había en el país por los altos costos que significaba para las personas físicas acceder a los créditos. En la actualidad, hay muchos más incentivos para que los bancos presten a largo plazo y herramientas más competitivas y menos obsoletas que las que teníamos hasta hace dos años.

    *Javier Popowsky es licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) y el actual CFO y director de Finanzas y Mercado de Capitales de BIND Banco Industrial.
    Fuente: RAGHSA
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