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  • ACTUALIZARSE PARA ESTAR A LA ALTURA

    Las oficinas desarrolladas previamente a tecnologías ecofriendly, pueden ser actualizadas y modernizadas para certificar como LEED y asegurar espacios de trabajo eficientes.

    A nivel mundial, el 90% de los edificios de oficinas son antiguos, motivo por el cual no se contempló en su diseño inicial el cuidado del medioambiente y la optimización de sus recursos. Ante las exigencias ecológicas que presenta el siglo XXI a consecuencia del calentamiento global y la crisis energética argentina, la ciudad comienza a requerir actualizaciones arquitectónicas y tecnológicas que garanticen un menor impacto en el entorno y en la vida humana, tanto de los ciudadanos como de quienes habitan tales espacios diariamente.

    “Este es uno de los mayores desafíos que tenemos actualmente en materia de sustentabilidad”, asegura el Ing. Sohrab Yazdani, asesor en Sustentabilidad y miembro fundador del Argentina GBC (Green Building Council). “Debemos lograr oficinas más eficientes y de menor consumo energético, lo cual será no sólo un beneficio a nivel medioambiental sino también en términos económicos para los locatarios”, señala.

    Una de las certificaciones que el United States Green Building Council (USGBC) realiza es la llamada EBOM (Existing Building for Operation And Maintanence), que ya comenzó a aplicarse en Argentina. “Para otorgarla, se evalúa la envolvente de la edificación, su sistema de aire acondicionado, la iluminación empleada, las políticas de operación y mantenimiento, los productos de limpieza empleados, el uso del agua, la gestión de los residuos y la calidad del aire interior”, detalla Yazdani.

    Edificio Plaza San Martín fue inaugurado en 1989 en la esquina de las calles Av. Maipú y Arenales, frente a Plaza San Martín en el barrio de Retiro, y  consta de 3 plantas libres de 1.200 m2 y 8 de 1.875, totalizando 35.000 m2.

    Para certificar LEED EBOM en categoría GOLD, se realizaron varias renovaciones en el edificio. La principal,  fue en el sistema de climatización: la original ofrecía un servicio indiscriminado para todos los pisos y desde la renovación de sus equipos, la instalación se puede segmentar, evitando gastos innecesarios de energía. También se reemplazaron los ascensores originales por otros con mayor eficiencia energética, se cambiaron los vidrios simples de la fachada por vidrios con doble cámara y se modificó el sistema de iluminación en áreas comunes. Gracias a estas modificaciones, el edificio ahorra un 21% de energía anualmente, representando 1.200 megawatt por hora. Esto equivale a un año de consumo energético de 104 viviendas familiares. Los beneficios para  empresas locatarias incluyen el ahorro energético y costos de mantenimiento y un entorno de trabajo  más saludable y productivo.

    Fuente: RAGHSA
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